LAS LEYES DE BURGOS DE 1512

 

En nuestras visitas guiadas de la ciudad de Burgos, cuando llegamos al Palacio de los Condestables o Casa del Cordón  , recordamos uno de los  acontecimientos más importantes acontecidos en este palacio: la promulgación de las leyes de Burgos de 1512.

QUE SON LAS LEYES DE BURGOS

Las Leyes de Burgos o Reales ordenanzas dadas para el buen Regimiento y Tratamiento de los indios  poseen un valor extraordinario, constituyen el primer cuerpo legislativo de carácter universal que se
otorgó para los pobladores del Continente americano, siendo consideradas como la primera declaración de Derechos Humanos.

Es un conjunto de 35 normas que fueron firmadas en la Casa del Cordón en Burgos el 27 diciembre de 1512 por el rey Fernando el Católico.

En 1512 se reunieron  una Junta de teólogos y juristas en el convento de San Pablo de Burgos, a instancias reales, con el propósito de estudiar  las denuncias que sobre el trato que se infringía a los indígenas.

Son las primeras leyes que se impusieron en América, donde entre otras cosas se suprime la esclavitud y cuyo contenido llama la atención a día de hoy por los derechos que se otorgaban a los indios.

, y siendo las primeras leyes en el mundo que se habla de derechos humanos.

Se comenzaron a implantar en la Isla de la Española para extenderse a las islas de Puerto Rico y Jamaica

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ORIGEN DE LAS LEYES DE BURGOS

Estas leyes surgen porque en años anteriores surgieron voces discrepantes a cuya cabeza tenemos a fray Bartolomé de las Casas o Antonio de Montesinos

Las leyes fueron criticadas por algunos sectores por que hablaban de la explotación, pero olvidan que esas condiciones eran mucho mejor que las que tenía cualquier vasallo de Castilla; también es cierto que algunos en esa época las vieron insuficiente, a la cabeza de estos estuvo fray Pedro de Córdoba; esto hizo que sus protestas fueran atendidas, celebrándose en Valladolid unas nuevas Leyes en las que destacarían el burgalés fray Francisco de Vitoria y Francisco Suarez.

1. Los indios serán trasladados a «encomiendas. Por cada cincuenta indios, se construirán cuatro cabañas (treinta por quince pies). Esta tierra no se les puede quitar ya que fueron arrebatadas de su tierra original. Los indios se encargarán de la siembra de toda la comida. Durante las temporadas adecuadas, los encomenderos (hombres que vigilan a los indios) harán que los indios planten maíz y críen las gallinas.

2. Los indios dejarán voluntariamente su tierra para venir a las «encomiendas» para que no sufran de ser desalojados por la fuerza.

3. El ciudadano a quien se le entregan los indios debe erigir una estructura para ser utilizada como iglesia. En la iglesia debe haber un cuadro de Nuestra Señora y una campana con la que llamar a los indios al tiempo de oración. La persona que los tiene en la ‘encomienda’ debe ir con ellos a la iglesia todas las noches y asegurarse de que se persignan y canten varios himnos. Si un indio no viene a la iglesia, no se le permite descansar al día siguiente.

4. Para asegurarse de que los indios estén aprendiendo el cristianismo correctamente, serán examinados cada dos semanas y el Encomendero les enseñará lo que no saben. Él les enseñará los Diez Mandamientos, los Siete pecados capitales y el Credo. Cualquier «encomendero» que no lo haga correctamente será multado con seis pesos de oro.

5. Se construirá una iglesia equidistante de todas las fincas. Los domingos se celebrará la misa y se comerá una banquete. Si el encomendero no trae a sus indios, se le cobrará diez pesos oro.

6. Si la iglesia está demasiado lejos, se construirá otra.

7. Los sacerdotes que recolectan diezmos de las propiedades deben tener sacerdotes continuamente en las iglesias de las propiedades.

Se construirán iglesias en las minas para que los indígenas que trabajan en las minas puedan oír misa los domingos.

9: Quien tenga cincuenta indios debe elegir un niño que el encomendero crea capaz, para que le enseñen a leer y escribir, y también la importancia del catolicismo. Este niño luego enseñará a los otros indios porque los indios aceptarían más fácilmente lo que dice el niño que lo que dicen los españoles. Si el encomendero tiene cien indios, se elegirán dos muchachos. La fe debe estar arraigada en sus cabezas para que se salven las almas de los indios.

10: Si un indio se enferma cerca de donde hay un sacerdote, el sacerdote debe ir a él y recitar el Credo y otras cosas útiles de la fe católica. El indio se confesará sin que se le cobre una tasa. Si el indio va a morir, será enterrado con una cruz cerca de la iglesia. Si no lo entierran, el encomendero debe una multa de cuatro pesos oro.

11: Los indios no deben ser utilizados como transportistas para transportar cosas a los indios en las minas.

12: Todos los habitantes españoles que tengan indios en una «encomienda» deben bautizar a los bebés dentro de una semana desde su nacimiento.

13: Después de que los indios hayan sido llevados a las propiedades, el oro se buscará de la siguiente manera: los indios en una encomienda deben buscar oro durante cinco meses al año y al final de los cinco meses se les permite descansar durante cuarenta días. Durante los cuarenta días, los indios no deben ser empleados, a menos que sean esclavos y acepten plantar las cosechas. Durante los cuarenta días, los indios recibirán más instrucción en la fe, ya que tienen más tiempo para aprender.

14: Debe permitirse a los indios realizar sus danzas sagradas.

15: Todos los ciudadanos que tienen indios están obligados a alimentarlos con pan, ñame, pimientos y los domingos deben darles platos de carne cocida. Por cada infracción se pagará una multa de dos pesos oro.

16: Según el catolicismo, a los indios no se les permite tener más de una esposa a la vez y no se les permite abandonar a sus esposas.

17: Los hijos de los caciques de las islas menores de trece años serán entregados a los frailes para que se les enseñe a leer, escribir y otras cosas sobre el catolicismo. Cuando los hijos alcancen la edad de diecinueve, deben regresar a la encomienda y enseñar a los demás.

18: Las mujeres embarazadas no deben ser enviadas a las minas ni obligadas a plantar cultivos. Se mantendrán en la finca y se les obligará a realizar tareas domésticas como cocinar y deshierbar. Una vez que nace el niño, puede amamantarlo hasta que tenga tres años. Después de este tiempo, puede regresar a las minas y otras tareas.

19: Los indios no deben dormir en el suelo. Cada encomendero debe proporcionar hamacas a sus indios

20: A los indios se les dará un peso de oro cada año para pagar la ropa.

21: Los indios no pueden cambiar de amos. Un «encomendero» no puede emplear ni albergar a un indio perteneciente a otro «encomendero».

22: A los jefes indios se les permite que dos indios realicen deberes personales por cada cuarenta de sus súbditos. Además, los visitantes de las fincas deben tratar bien a los indios y enseñarles lo que saben del catolicismo.

23: Los inspectores oficiales deben mantener registros de las actividades y también del trato a los indígenas en las «encomiendas». Deben realizar un seguimiento de la población y la cantidad de oro que se extrae.

24: Los indios no deben ser abusados física o verbalmente por ningún motivo.

25: Los indios no deben utilizarse en el comercio privado ni para ningún otro interés económico.

26: Los «encomenderos» que tienen a sus indios trabajando en minas distantes combinarán esfuerzos con otras propiedades para ayudar a proporcionar alimentos a los indios.

27: A los indios de otras tierras también se les debe enseñar las cosas de la fe católica. Deben ser tratados con amabilidad, a menos que sean esclavos.

28: Si muere un encomendero, su sucesor toma el control de los indios.

29: Deben designarse dos inspectores para cada estado.

30: Los inspectores serán elegidos por el almirante, los jueces y los oficiales. Estas personas deberían ser compensadas con indios en encomienda.

31: Las aldeas deben inspeccionarse dos veces al año, una a principios de año y otra en verano.

32: Si hay un indio fugitivo, los inspectores no pueden aprehenderlo. Debe ser entregados a un hombre de buena conciencia que encuentre al encomendero de los indios.

33: Todos los inspectores deben tener una copia de las Leyes de Burgos, firmada por el Gobernador.

34: Los inspectores deben disponer de residencias.

35: Una persona no puede tener más de ciento cincuenta indios y no menos de cuarenta indios en encomienda a la vez.

Se añadieron modificaciones a las Leyes de Burgos el 28 de julio de 1513:

Las mujeres indias casadas con hombres indios no deben ser obligadas a servir con sus maridos en las minas o en cualquier otro lugar a menos que sea por su propia voluntad o que sus maridos deseen tomarlas.

Los niños indios no tienen que hacer el trabajo de los adultos hasta que cumplen los catorce años. Luego se les obliga a realizar las tareas de los niños, como deshierbar o trabajar en las fincas de sus padres.

Las mujeres indias solteras que están bajo la autoridad de sus padres tienen que trabajar con ellas en sus tierras. Aquellos que no están bajo la autoridad de sus padres deben mantenerse separados para que no se conviertan en vagabundos.

Después de dos años de servicio, los indios pueden irse. Para entonces serán cristianos civilizados y adecuados, capaces de gobernarse a sí mismos.

Los indios son hombres libres y legítimos dueños de sus casas y haciendas

– Los indios no deben ser utilizados como transportistas para transportar cosas a los indios de las minas

– Las mujeres embarazadas no deben ser enviadas a las minas ni a plantar cultivos, una vez que nace el niño puede amamantarlo hasta los 3 años

El primer reconocimiento a la dignidad y libertad de los hombres

Hasta la puesta en vigor de las Leyes, los reyes de “España” era “señores con plena y libre y omnímoda potestad” debido a la bula Inter caetera de 1493 que publica el papa de origen español Alejandro VI, fija un meridiano al oeste del cual todas las tierras halladas y por hallar pertenecen a los reyes de “España”, y fue muy favorable para la monarquía Española ya que la anterior bula decía que sólo las tierras que fueran descubiertas por los castellanos serian de ellos, aunque más tarde una parte del territorio paso a la posesión de Portugal.

En 1495 se pensó permitir la venta de indígenas como esclavos pero tal medida solo duro unos pocos días ya que el 16 abril 1495 la reina Isabel zanjo definitivamente la esclavitud, ordenando a un obispo muy conocido en Burgos Juan Rodríguez de Fonseca que paralizase toda venta de esclavos. Dejo en su testamento “no consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados”

Fue un hecho insólito en el mundo porque es el primer reconocimiento a la dignidad y libertad de los hombres, por muy incultos y salvajes que sean.

Hay que tener en cuenta que el descubrimiento de estas tierras no tenía precedente y por tanto se tuvo que hacer una legislación totalmente novedosa, de ahí la importancia de las leyes de Burgos,

Tenemos que tener en cuenta que según la  tradición era licito en Castilla hacer esclavos a los enemigos en las guerras contra los moros y más tarde contra los reyes paganos de África o Canarias , si se determinaba que era guerra justa para ponerlos a trabajar o intercambio de prisioneros.

Anímate a descubrir Burgos con guía,  y conoce su historia y leyendas.