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En nuestra visita guiada de la villa de Lerma, se encuentra uno de los rincones más interesantes del patrimonio religioso de Castilla: el Monasterio de San Blas, hogar de la comunidad de monjas dominicas de clausura desde principios del siglo XVII. Este convento combina historia, arte y espiritualidad en un espacio que sigue vivo tras más de 400 años.
Historia del Monasterio
La comunidad dominica que hoy habita San Blas se trasladó a Lerma gracias al impulso de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, quien quiso dotar a la villa de un convento acorde con el esplendor urbano que promovía. El traslado se realizó alrededor de 1612, y la construcción del nuevo monasterio se completó entre 1613 y 1617.
Antes de esto, las monjas dominicas habían habitado conventos en otras localidades, pero la llegada a Lerma marcó un nuevo capítulo, con apoyo económico y social de la aristocracia local. La vinculación con el Palacio Ducal de Lerma era estrecha: en su momento, existía un pasadizo elevado que conectaba ambos edificios, permitiendo al Duque asistir discretamente a los oficios religiosos.
Arte y arquitectura
El convento de San Blas es un ejemplo de la arquitectura barroca castellana, con una iglesia de líneas clasicistas y elementos artísticos destacables:
Retablo mayor: obra de Juan Gómez de Mora, con elementos de retablos anteriores.
Escultura de San Blas: centro de devoción, especialmente el 3 de febrero, día de su fiesta.
Cristo Crucificado: de la escuela castellana de Gregorio Fernández.
Virgen del Rosario: obra de notable calidad artística.
Cúpula de media naranja: y zona abovedada con un relicario donado por el Duque.
Aunque gran parte del convento está cerrado al público por ser un espacio de clausura, la iglesia se puede visitar durante horarios litúrgicos y es un punto destacado del patrimonio de Lerma.
La vida de las monjas dominicas
Hoy, la comunidad de monjas dominicas de San Blas sigue viviendo en clausura, con alrededor de 15 religiosas de distintas edades. Su vida gira en torno a la oración, la contemplación y el trabajo:
Liturgia de las Horas: momento central de su jornada.
Trabajo artesanal: cerámica, porcelana, serigrafía y otros oficios tradicionales.
Aunque viven en clausura, la comunidad mantiene un vínculo con la ciudad y el mundo exterior, mostrando que la tradición monástica puede coexistir con la sociedad moderna.
Un patrimonio vivo
El Monasterio de San Blas no es solo un monumento histórico: es un lugar vivo donde la historia, el arte y la espiritualidad se entrelazan. Las monjas dominicas han conservado su identidad y su labor durante siglos, ofreciendo un testimonio único de fe y dedicación. Visitar Lerma y acercarse al convento es asomarse a más de cuatro siglos de historia, contemplación y cultura viva en Castilla.
Santa Teresa de Jesús: Vida y legado de una santa reformadora
Santa Teresa de Jesús nació en Ávila el 28 de marzo de 1515, en una familia de la nobleza. Desde muy pequeña mostró un gran interés por la vida espiritual y los santos. A los seis años intentó, junto con su hermano, convertirse en mártir viajando a tierras de moros, aunque su plan fue frustrado por su tío. Su infancia estuvo marcada también por juegos de ermitaños y por la lectura de libros de caballería, que despertaron en ella tanto imaginación como sentido de la aventura.
Tras la muerte de su madre en 1528, Teresa se volcó en la vida espiritual y pidió a la Virgen que la adoptara como hija. En 1531 ingresó en el colegio de Nuestra Señora de Gracia, regido por agustinas, donde descubrió su vocación religiosa y recibió una profunda formación espiritual bajo la guía de María de Briceño. Su salud delicada la llevó a varios períodos de convalecencia, durante los cuales se volcó en la oración y la vida contemplativa, especialmente confiando en San José como protector.
En 1535 ingresó en el Monasterio de la Encarnación en Ávila, aunque su padre se oponía a su vocación. Allí vivió en un ambiente relativamente relajado, rodeada de libertad y visitas, pero con un descontento interior hacia la falta de rigor espiritual del convento. Su vida de oración se intensificó en 1553, y comenzó a experimentar visiones místicas y experiencias espirituales profundas, que alternaban con períodos de sequedad espiritual. Fue entonces cuando cultivó amistades que serían clave en su vida, como Doña Guiomar de Ulloa, Francisco de Borja y fray Pedro de Alcántara.
La reforma del Carmelo
Descontenta con la relajación de la vida conventual, Teresa decidió reformar la orden carmelita, promoviendo la austeridad, la pobreza y la clausura estricta. En 1562 fundó el primer convento de carmelitas descalzas en Ávila, San José, enfrentando numerosas dificultades: oposición del obispo, conflictos con la comunidad y la hostilidad de sectores de la Iglesia. A pesar de ello, Teresa perseveró con la ayuda de familiares y amigos, confiando en la guía divina.
La fundación del convento de San José fue solo el inicio de una intensa actividad que incluyó la apertura de 17 conventos en España y la colaboración en la fundación del primer convento masculino con San Juan de la Cruz. Entre los conventos más destacados se encuentran los de Medina del Campo, Valladolid, Salamanca, Toledo, Burgos y Granada. Durante estas fundaciones, Teresa combinó el gobierno de su orden, la escritura de sus libros y el acompañamiento espiritual, siempre con una notable fuerza y alegría.
Últimos años y muerte
En sus últimos años, Teresa enfrentó conflictos internos dentro de la orden y la persecución de algunos sectores, incluyendo la Inquisición. A pesar de ello, continuó con su labor reformadora y la fundación de conventos hasta su muerte. Santa Teresa falleció el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes, dejando un legado espiritual, literario y reformador que perdura hasta hoy. Tras su muerte, su cuerpo fue encontrado incorrupto al abrirse el ataúd, hecho que aumentó su fama de santidad.
Reliquias de Santa Teresa
Tras su muerte en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582, su cuerpo fue encontrado incorrupto. A lo largo de los años, varias reliquias se distribuyeron por Europa:
Pie derecho y mandíbula superior: Roma.
Mano izquierda: Lisboa.
Ojo izquierdo y mano derecha: Ronda (España).
Brazo izquierdo y corazón: Museo de la iglesia de la Anunciación en Alba de Tormes.
Cuerpo incorrupto: altar mayor de la iglesia de la Anunciación en Alba de Tormes.
Dedos: París y Sanlúcar de Barrameda.
Fue beatificada en 1614 y canonizada en 1622. En 1970 se convirtió, junto a Santa Catalina de Siena, en la primera mujer Doctora de la Iglesia, por Pablo VI.
Obra literaria
Santa Teresa escribió obras de autobiografía, doctrina, cartas y poesía, con un estilo directo y cercano. Entre sus principales obras destacan:
Libro de la Vida: autobiografía y análisis de su experiencia mística.
Libro de las Relaciones y de las Fundaciones: complementos sobre su vida espiritual y reformadora.
Libro de las Moradas o Castillo Interior: obra cumbre de la mística experimental.
Camino de Perfección y Conceptos de Amor de Dios: tratados sobre la vida espiritual y ascética.
Cartas y poemas: muestran su vida social y afecto a las monjas y amigos, incluyendo el famoso verso “Vivir sin vivir en mí”.
Su estilo, basado en el principio valdesiano “escribo como hablo”, combina claridad, sinceridad y profundidad espiritual.
Santa Teresa en Burgos
En 1581, a los 66 años, Teresa llegó a Burgos para fundar su último convento. El viaje fue penoso debido a su delicada salud, pero logró superar obstáculos con la ayuda de Doña Catalina de Tolosa y el Concejo de la ciudad. Durante su estancia:
Plaza de la Flora: veneró el Santo Cristo en el convento de agustinos.
Hospital de la Concepción: residió temporalmente y celebró la eucaristía diaria.
Iglesia de San Cosme y San Damián: vivió anécdotas curiosas con los vecinos, bautizando a algunos mozalbetes como “chamarileros”.
Convento de San José y Santa Ana: el 18 de abril de 1582 se celebró la primera misa tras obtener la licencia del arzobispo Cristóbal Vela, completando su fundación pese a riadas y dificultades.
Tras concluir su obra en Burgos, Teresa continuó su peregrinación a Villadiego y Humada, lugares vinculados a su familia, hasta regresar a Alba de Tormes, donde falleció.
Huellas y legado
Hoy existe una ruta de peregrinación llamada “Huellas de Santa Teresa”, que permite recorrer los lugares más importantes de su vida y fundaciones, y apreciar el patrimonio histórico y espiritual de las ciudades que marcaron su obra. Santa Teresa de Jesús sigue siendo un ejemplo de espiritualidad, valentía y dedicación, dejando un legado que trasciende siglos y fronteras.
Santa Teresa de Jesús no solo es una figura religiosa, sino también una mujer visionaria y reformadora que transformó la vida conventual de su época. Su obra literaria, sus fundaciones y su ejemplo de fe profunda continúan inspirando a creyentes y estudiosos del mundo entero. Su vida demuestra la fuerza de la espiritualidad, la perseverancia ante la adversidad y la capacidad de transformar la sociedad desde la fe.
El Himno a Burgos es uno de los símbolos musicales más representativos dela ciudad de Burgos y una de las expresiones más sentidas de su identidad colectiva. Desde su creación en el primer tercio del siglo XX, esta composición ha acompañado a generaciones de burgaleses en sus celebraciones más importantes, convirtiéndose en un canto de orgullo, pertenencia y memoria histórica.
Contexto histórico de su creación
A comienzos del siglo XX, Burgos vivía un periodo de reafirmación de su identidad histórica y cultural. En este contexto, era frecuente que las ciudades españolas promovieran símbolos propios —como himnos o marchas— que reforzaran el sentimiento cívico y la cohesión social. Fue en este ambiente cuando surgió la iniciativa de crear un himno dedicado a la ciudad.
El Himno fue compuesto en 1926, con música del maestro Rafael Calleja Gómez y letra de Marciano Zurita. Ambos autores supieron unir tradición musical y exaltación histórica para crear una obra solemne, accesible y profundamente emotiva. Por eso este año cumple el centenario.
Los autores del himno
Rafael Calleja Gómez fue un músico y compositor de gran prestigio, muy vinculado a la vida cultural burgalesa. Su formación y experiencia le permitieron crear una melodía de carácter solemne y coral, pensada para ser interpretada por grandes agrupaciones y por el pueblo en conjunto. La música del himno destaca por su tono firme y majestuoso, acorde con la imagen histórica de Burgos como ciudad castellana.
La letra fue obra de Marciano Zurita, quien plasmó en sus versos el amor a la ciudad, el respeto por su historia y la admiración por su fortaleza y su legado. El texto evoca valores como la nobleza, el trabajo, la fe y la unión, elementos tradicionalmente asociados a la identidad burgalesa.
Estreno y difusión
El himno a Burgos fue interpretado por primera vez en 1926 en un acto público, siendo recibido con entusiasmo por la ciudadanía. Desde entonces, su difusión fue progresiva, especialmente a través de bandas de música, coros y actos oficiales. Con el paso de los años, la obra fue consolidándose como el canto representativo de la ciudad, interpretado en momentos solemnes y festivos.
El himno como símbolo de la ciudad
Con el tiempo, el Himno a Burgostrascendió su condición de simple composición musical para convertirse en un símbolo identitario. Su interpretación se volvió habitual en las Fiestas Mayores de San Pedro y San Pablo, así como en celebraciones institucionales, homenajes y actos culturales relevantes.
Uno de los momentos más emblemáticos tiene lugar cada año cuando miles de burgaleses lo cantan de forma colectiva en el centro histórico de la ciudad, generando una escena de fuerte carga emocional y sentido comunitario. En ese instante, el himno actúa como un vínculo entre pasado y presente, uniendo a generaciones distintas bajo un mismo sentimiento.
Conservación y legado
La partitura original del himno fue conservada por la familia del compositor y posteriormente donada al Ayuntamiento de Burgos, donde pasó a formar parte del patrimonio documental municipal. Su preservación refleja la importancia que la ciudad otorga a esta obra como parte de su legado cultural. Actuamente esta en el Palació de Castilfalé , Archivo municipal de Burgos.
A lo largo de casi un siglo, el Himno a Burgosha mantenido intacta su vigencia. Su música y su letra siguen emocionando tanto a quienes han nacido en la ciudad como a quienes la han hecho suya con el paso del tiempo.
Conclusión
ElHimno a Burgos no es solo una composición musical, sino una expresión profunda del alma de la ciudad. A través de sus notas y sus versos, Burgos rinde homenaje a su historia, a su carácter y a su gente. Su permanencia a lo largo del tiempo demuestra la fuerza de los símbolos compartidos y su capacidad para reforzar la identidad colectiva de una comunidad orgullosa de su pasado y comprometida con su futuro.
Cantemos unidos la insigne grandeza
de nuestra Castilla, de nuestro solar,
sus piedras sagradas que son fortaleza
y escuela y alcázar y trono y altar.
Cantemos a Burgos, tesoro bendito
que España venera con honda emoción,
robusto poema tallado en granito
cual timbre glorioso de nuestro blasón.
Aprendamos todos juntos, a cantar a nuestra tierra,
a leer en su pasado, y a labrar su porvenir,
a ofrendarle los cariños, que ardorosa el alma encierra
y a dejar bien cimentado, su potente resurgir (bis estrofa)
Tierra sagrada donde yo nací,
suelo bendito donde moriré,
yo te prometo consagrarme a ti
y dedicarte mis cariños
mis cariños más fervientes,
mis cariños y mi fe (bis verso, bis estrofa)
¡Salve, tierra sagrada de mis amores!
¡Salve, cuna adorada de mis mayores!
¡Salve! ¡Salve! ¡Salve!
Descubre Burgos con guía, siente su historia, conoce su patrimonio y disfruta de sus tradiciones.
en frente de la Catedral de Burgos existió una importante imprenta de Fadrique de Basilea.
FADRIQUE DE BASILEA, también conocido como Fadrique Alemán (1484-1517), fue el más renombrado impresor en la ciudad de Burgos del siglo XV. No se sabe a ciencia cierta cuál era su verdadero nombre. Es muy posible que este impresor fuera Fiedrich Biel, quien ya imprimía en la ciudad suiza de Basilea hacia 1472.
Fadrique de Basilea ejerció como impresor en Burgos durante 30 años, siendo su época más fructífera entre 1485 y 1500, periodo en el que imprimió 75 libros. En total, este impresor editó en Burgos 91 libros. Trabajó hasta 1517.
Se instaló en esas casas, conocidas como «La emplenta», cerca de la iglesia de San Nicolás y de la Catedral de Burgos ,hoy una placa recuerda la existencia de aquella importante imprenta burgalesa.
SU VIDA y FAMILIA
Se sabe que el impresor se casó con la burgalesa Isabel de la Fuente, de cuya unión nació una hija, Isabel de Basilea, quien acabaría convirtiéndose en uno de los personajes femeninos más interesantes en la historia de la imprenta castellana.
Su hija Isabel casó dos veces con Alonso de Melgar, continuando ambos la labor del padre. Alonso fallece en 1525, la triste viuda no retrocede un ápice en sus derechos a seguir con la imprenta. Ese mismo año entra en su vida Juan de Junta, miembro de la famosa dinastía de impresores florentinos. En 1526 Isabel se casó con Juan de Junta, quien desde ese momento dirigió el taller burgalés de su mujer. Falleció en Salamanca en 1575.
Isabel de Basilea es la primera mujer que según los colofones que se conservan, se dedica al arte tipográfico en España. Heredera de su padre, obtiene no solo dinero sino los medios necesarios para continuar la labor de este.
SU OBRA
En 1482, recibió un encargo del Cabildo de la catedral para imprimir dos mil ejemplares de una hoja suelta, posiblemente de indulgencias. No existen ejemplares de esa hoja; sí hay, de otra impresión un poco posterior: una Gramática de Andrés Gutiérrez Cerezo, de la que se tiraron 400 ejemplares.
LA CELESTINA
Se sabe que Fadrique de Basilea imprimió en Burgos, la primera edición en el año de 1499, La Celestina, cuya autoría sigue en serias dudas a pesar aunque se atribuye a Fernando de Rojas. Sólo se conoce un ejemplar, dicho original se conserva y pertenece a la Hispanic Society of American Nueva Yorksiendo un regalo de J. Pierpont Morgan.
«Fue impresa en la muy noble y muy leal ciudad de Burgos por Fadrique de Basilea Alemán a quince días del mes de octubre anno del nascimiento de nuestro salvador ihesuchristo de millquatrocientos e noventa annos…».
También imprimió «Cárcel de amor» de Diego de San Pedro o la Gramática de la lengua castellana de Antonio de Nebrija, Glosa a las Coplas de Mingo Revulgo de Fernando del Pulgar, De las alabanzas de España de Lucio Marineo, Muestra de las antigüedades de, una edición de las Fábulas de Esopo y una edición de las Bucólicas de Virgilio, obras clásicas de gran importancia para la época renacentista que estaba ya en puertas.
Entre los libros curiosos destacaríamos: Leche de la fe en favor del Príncipe cristiano D. Luis Maluenda, que figura en el índice de libros prohibidos; Arte del Canto llano y Contrapunto y Canto de Órgano de Martínez de Bizcargy.
En 1515 publicó primera la traducción al castellano del «Infierno» de la Divina Comedia de Dante de lengua toscana en verso castellano traducido por Pedro Fernández de Villegas que se encuentra su sepulcro en el interior
ESTILO DE FADRIQUE DE BASILEA
El estilo de este impresor es inconfundible y destacable: utiliza distintos tipos: gótica, romana, redonda, y sus letras capitales y grabados son realmente sobresalientes. Como características originales cabe destacar la erre perruña (erre doble) y un calderón.
Son también de interés el estudio de los colofones que aparecen en sus obras, ya que proporcionan valiosos datos sobre la vida del momento y muestran un destacado interés por destacar la importancia de su ciudad de residencia, Burgos, como Cabeza de Castilla.
Como parte del colofón comenzó a utilizar un curioso grabado en el que en un rectángulo con marco floreado, y flanqueado por columnas que representan escenas de la vida de Jesucristo, se muestra un león empinado que sostiene bajo las patas derechas un escudo en el que se ve una cruz con las iniciales F y B.
En el Paseo del Espolon os contaremos la historia del Burgos amurallado donde realizaremos varias paradas para mostraros donde se encontraba la Puerta de Carretas. Nos referimos a los arcos que conectan la Plaza Mayor con el Paseo del Espolón donde se encuentra la Casa Consistorial.
En este lugar se encontraba una de las doce puertas de la muralla erigida en Burgos en el S.XIII, en tiempos del rey Alfonso X, el Sabio. Fue derribada en el año 1774.
La fachada exterior de la puerta de Carretas daba al río Arlanzón , no existía el Paseo del Espolón. La otra cara de la puerta al Mercado Menor o Plaza Real, actualmente la Plaza Mayor. Su nombre viene de los carros y carretas que entraban y salían por esta puerta amurallada.
A lo largo de la historia, Burgos ha sufrido violentas inundaciones y crecidas de los ríos. Una de ellas en el año en 1527 provoco que una buena parte de la Puerta de Carretas se viniera abajo.
Foto del Archivo Municipal de Burgos. Colección Galafel
Años más tarde en 1583 se edificó sobre la arcada un mirador destinado a los miembros del Regimiento y sus invitados para poder presenciar con comodidad los festejos que se celebraban en la Plaza, sobre todo, las corridas de toros. De hecho este mirador tuyo el nombre de “corredor de los toros”.
El coste de estas obras se sufragó con la “sisa” que se obtenía del vino que entraba en la ciudad. La obra fue llevada a cabo por Lope García de Arredondo.
A finales del siglo XVIII los lienzos de la muralla aledaños a la Puerta de Carretas fueron derribadas. Se construye la actual Casa Consistorial sobre la puerta de Carretas.
Un edificio de estilo neoclásico diseñado por Fernando González de Lara . Inaugurado el 17 de julio de 1791.
MARCAS INUNDACIONES BURGOS
Hoy en día en sus pilares podemos ver las marcas de las inundaciones de Burgos de 1874 y 1930.
Visita Burgos con guía y descubre su historia , arte y cultura.
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