La calle Almirante Bonifaz: historia, comerciantes y memoria medieval en el corazón de Burgos
Pasear por la calle Almirante Bonifaz es recorrer siglos de historia burgalesa en apenas unos metros. Situada en pleno centro histórico de Burgos, esta vía ha sido durante siglos uno de los espacios más importantes de la vida comercial y social de la ciudad. Hoy continúa siendo una calle llena de movimiento, tiendas y vida urbana, pero bajo su aspecto actual todavía se esconden historias medievales, antiguos palacios y personajes fundamentales para la historia de Castilla.
¿Quién fue el Almirante Bonifaz?
La calle recibe su nombre de Ramón Bonifaz, uno de los personajes más importantes de la Castilla medieval y considerado el primer almirante de Castilla. Nacido en Burgos en el siglo XIII, fue un marino y militar al servicio del rey Fernando III el Santo. Fundador de la catedral de Burgos el 20 de julio de 1221.
Bonifaz pasó a la historia por dirigir la flota castellana durante la conquista de Sevilla en 1248. Su gran hazaña fue romper el puente de barcas que unía Sevilla con Triana, permitiendo el avance definitivo de las tropas cristianas y contribuyendo decisivamente a la conquista de la ciudad. Por este motivo es recordado como uno de los grandes héroes navales medievales de Castilla.
Burgos quiso rendir homenaje a este personaje dedicándole una de sus calles más emblemáticas del casco histórico de Burgos.
De Cantarranas la Mayor a Almirante Bonifaz
Aunque hoy conocemos esta vía como calle Almirante Bonifaz, durante siglos tuvo un nombre muy distinto: Cantarranas la Mayor.
El curioso nombre procedía de la cercanía de pequeños cauces y corrientes de agua que discurrían por esta zona de la ciudad medieval. Las traseras de muchas casas daban a la esgueva o río de la Moneda, creando zonas húmedas donde abundaban las ranas, origen popular de la denominación histórica de la calle.
Durante la Edad Media y buena parte de la Edad Moderna, esta zona fue una de las áreas más activas y comerciales de Burgos. Muy cerca se encontraban mercados, talleres artesanos y pequeños negocios vinculados a la intensa actividad mercantil de la ciudad.
Palacios, nobles y comerciantes
La calle también estuvo vinculada a algunas de las familias más poderosas de Castilla. En el lugar donde actualmente se encuentra el Banco Santander tuvo su residencia la familia Velasco, Condestables de Castilla, una de las grandes casas nobiliarias castellanas.
Posteriormente los Velasco trasladaron su residencia a la famosa Casa del Cordón, dejando atrás esta antigua calle medieval que seguía creciendo como eje comercial de la ciudad.
A lo largo de los siglos, Almirante Bonifaz fue transformándose junto con Burgos. Las antiguas viviendas medievales dieron paso a edificios comerciales, cafés y negocios que convirtieron esta calle en una de las arterias principales del centro urbano.
Una calle llena de vida en el Burgos actual
Todavía hoy, caminar por Almirante Bonifaz permite descubrir parte de esa evolución histórica. Su cercanía con calles como San Juan, La Puebla o Entremercados la convierten en un lugar perfecto para comprender cómo creció la ciudad desde la Edad Media hasta la actualidad.
Muy cerca se encuentra también la iglesia de San Lorenzo el Real, uno de los templos barrocos más importantes de Burgos, ligada históricamente a los jesuitas y al desarrollo urbano de esta zona de la ciudad.
Además, durante el siglo XX la calle siguió siendo símbolo de modernidad y actividad económica. Comercios históricos, hoteles y negocios tradicionales marcaron la vida cotidiana de generaciones de burgaleses.
Descubre la historia oculta de Burgos en nuestras visitas guiadas
Detrás de cada nombre de calle se esconden personajes medievales, leyendas urbanas, antiguos ríos desaparecidos y episodios fundamentales para entender la historia de la ciudad.
Una forma diferente de conocer Burgoscaminando por sus calles con otros ojos, descubriendo el pasado que todavía permanece vivo entre sus piedras y edificios históricos.
Mujeres que hicieron historia en Burgos: una visita guiada diferente
Cuando pensamos en la historia de Burgos, a menudo vienen a la mente reyes, batallas o grandes monumentos. Sin embargo, la ciudad guarda otra historia igual de fascinante: la de las mujeres que contribuyeron de forma decisiva a su desarrollo cultural, social y artístico.
Esta visita guiada temática: BURGOS EN FEMENINO propone un recorrido único por el casco histórico para descubrir el papel de figuras femeninas que, durante siglos, dejaron su huella en el patrimonio burgalés.
Un paseo por la historia en clave femenina
El recorrido tiene como punto central la Catedral de Burgos, donde conocerás la influencia de mujeres vinculadas a la nobleza, la religión y el mecenazgo artístico.
Recordaremos religiosas, místicas y escritoras como Santa Teresa de Jesús y Teresa de Cartagena. O las grandes abadesas del Monasterio de las Huelgas Reales, mujeres de gran poder con jurisdicción eclesiástica, civil y militar. Sin olvidar a las emparedadas de la iglesia de San Gil Abad.
Sabíais que dos hijos de Felipe V, siete nietos de Carlos III, diez de Carlos IV y tres hijas de Isabel II, entre otros príncipes e infantes, fueron amamantados por nodrizas burgalesas, hasta sesenta mujeres de diferentes localidades burgalesas fueron elegidas por los médicos de reyes. Una profesión muy femenina y olvidada.
Y si de profesiones hablamos no podemos dejar de mencionar a Isabel de Basilea la primera mujer dedicada al arte tipográfico de Castilla.
Mujeres excepcionales como María Teresa León y Mari Cruz Ebro, de quien a través de sus escritos nos permiten conocer el Burgos y la sociedad de su época.
Historias que merecen ser contadas
Esta visita no solo recupera nombres ilustres, sino también historias anónimas: artesanas, benefactoras, religiosas y ciudadanas que contribuyeron al crecimiento de Burgos desde diferentes ámbitos.
A través de anécdotas, curiosidades y una mirada diferente, el recorrido invita a redescubrir la ciudad desde una perspectiva más completa y humana.
Una experiencia cultural única
Ideal tanto para visitantes como para quienes ya conocen la ciudad, esta visita guiada temática ofrece una forma original de conectar con el pasado. Porque entender Burgos también es reconocer el papel de las mujeres que ayudaron a construirla.
Queremos visibilizar el papel femenino destacando figuras claves desde el punto de vista político, intelectual, escritoras, reinas, artistas, etc.
Descubre a las mujeres que han jugado un papel muy importante en el desarrollo de la ciudad,
disfruta de una experiencia única y sumérgete en el arte, la historia
y la cultura de esta magnifica ciudad.
LAS PUERTAS DE LA CATEDRAL DE BURGOS
LaCatedral de Burgos cuenta con cuatro puertas de acceso. Actualmente la fachada principal es el acceso al culto, la del Sarmental da acceso al turismo, la de Coronería cerrada y la de Pellejería, esta última no es visitable.
LA PUERTA DE LA CORONERIA
La puerta de la Coronería se halla al norte de la Catedral en la calle Fernán González, paso de peregrinos Camino de Santiago. Se construye en el siglo XIII después de la construcción de la fachada del Sarmental.
Se le atribuyen varios nombres Puerta de los Apóstoles, Puerta Alta y puerta de la Coronería . La Catedral de Burgos se construyó sobre la ladera del castillo. La puerta norte o Coronería se encuentra en frente del Palacio de Castilfale, actualmente es el Archivo Municipal de Burgos.
DECORACIÓN
Destaca en el tímpano Cristo en majestad mostrando las llagas e intercediendo ante Él , la Virgen María y San Juan arrodillados. Alrededor se encuentran ángeles sujetando los elementos de la pasión, la lanza a la derecha, la columna a la izquierda y la corona de espinas, clavos y la cruz arriba.
Bajo el tímpano está representado San Miguel pesando las almas, un ángel a su izquierda junta la puerta del cielo. A la izquierda los bienaventurados y a la derecha los condenados.
ARQUIVOLTAS
La puerta de la Coronería esta enmarcada por cuatro arquivoltas decoradas con motivos vegetales , ángeles , querubines. En la parte inferior hay representaciones de los condenados.
JAMBAS
En los laterales se encuentra representado un Apostalado. Posiblemente fue realizado por otro maestro. Algunas fuente atribuyen la fachada al Maestro Enrique.
En la parte superior hay un amplio ventanal , las vidrieras desaparecieron por la honda expansiva de la voladura del Castillo en 1813.
La puerta es rematada por una galería con esculturas de reyes y ángeles
En 1786 el cabildo decidió cerrar la Puerta de la Coronería ya que se convirtió en un atajo para los habitantes de la parte alta de la ciudad a la parte baja, atravesando por el interior de la Catedral de Burgos. Cuanta la leyenda que la última persona que atravesó la Puerta de la Coroneria fue Napoléon Bonaparte.
Esta ruta la ofrecemos para grupos cerrados, agencias de viajes, asociaciones, etc.
En nuestra visita guiada de la villa de Lerma, se encuentra uno de los rincones más interesantes del patrimonio religioso de Castilla: el Monasterio de San Blas, hogar de la comunidad de monjas dominicas de clausura desde principios del siglo XVII. Este convento combina historia, arte y espiritualidad en un espacio que sigue vivo tras más de 400 años.
Historia del Monasterio
La comunidad dominica que hoy habita San Blas se trasladó a Lerma gracias al impulso de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, quien quiso dotar a la villa de un convento acorde con el esplendor urbano que promovía. El traslado se realizó alrededor de 1612, y la construcción del nuevo monasterio se completó entre 1613 y 1617.
Antes de esto, las monjas dominicas habían habitado conventos en otras localidades, pero la llegada a Lerma marcó un nuevo capítulo, con apoyo económico y social de la aristocracia local. La vinculación con el Palacio Ducal de Lerma era estrecha: en su momento, existía un pasadizo elevado que conectaba ambos edificios, permitiendo al Duque asistir discretamente a los oficios religiosos.
Arte y arquitectura
El convento de San Blas es un ejemplo de la arquitectura barroca castellana, con una iglesia de líneas clasicistas y elementos artísticos destacables:
Retablo mayor: obra de Juan Gómez de Mora, con elementos de retablos anteriores.
Escultura de San Blas: centro de devoción, especialmente el 3 de febrero, día de su fiesta.
Cristo Crucificado: de la escuela castellana de Gregorio Fernández.
Virgen del Rosario: obra de notable calidad artística.
Cúpula de media naranja: y zona abovedada con un relicario donado por el Duque.
Aunque gran parte del convento está cerrado al público por ser un espacio de clausura, la iglesia se puede visitar durante horarios litúrgicos y es un punto destacado del patrimonio de Lerma.
La vida de las monjas dominicas
Hoy, la comunidad de monjas dominicas de San Blas sigue viviendo en clausura, con alrededor de 15 religiosas de distintas edades. Su vida gira en torno a la oración, la contemplación y el trabajo:
Liturgia de las Horas: momento central de su jornada.
Trabajo artesanal: cerámica, porcelana, serigrafía y otros oficios tradicionales.
Aunque viven en clausura, la comunidad mantiene un vínculo con la ciudad y el mundo exterior, mostrando que la tradición monástica puede coexistir con la sociedad moderna.
Un patrimonio vivo
El Monasterio de San Blas no es solo un monumento histórico: es un lugar vivo donde la historia, el arte y la espiritualidad se entrelazan. Las monjas dominicas han conservado su identidad y su labor durante siglos, ofreciendo un testimonio único de fe y dedicación. Visitar Lerma y acercarse al convento es asomarse a más de cuatro siglos de historia, contemplación y cultura viva en Castilla.
Santa Teresa de Jesús: Vida y legado de una santa reformadora
Santa Teresa de Jesús nació en Ávila el 28 de marzo de 1515, en una familia de la nobleza. Desde muy pequeña mostró un gran interés por la vida espiritual y los santos. A los seis años intentó, junto con su hermano, convertirse en mártir viajando a tierras de moros, aunque su plan fue frustrado por su tío. Su infancia estuvo marcada también por juegos de ermitaños y por la lectura de libros de caballería, que despertaron en ella tanto imaginación como sentido de la aventura.
Tras la muerte de su madre en 1528, Teresa se volcó en la vida espiritual y pidió a la Virgen que la adoptara como hija. En 1531 ingresó en el colegio de Nuestra Señora de Gracia, regido por agustinas, donde descubrió su vocación religiosa y recibió una profunda formación espiritual bajo la guía de María de Briceño. Su salud delicada la llevó a varios períodos de convalecencia, durante los cuales se volcó en la oración y la vida contemplativa, especialmente confiando en San José como protector.
En 1535 ingresó en el Monasterio de la Encarnación en Ávila, aunque su padre se oponía a su vocación. Allí vivió en un ambiente relativamente relajado, rodeada de libertad y visitas, pero con un descontento interior hacia la falta de rigor espiritual del convento. Su vida de oración se intensificó en 1553, y comenzó a experimentar visiones místicas y experiencias espirituales profundas, que alternaban con períodos de sequedad espiritual. Fue entonces cuando cultivó amistades que serían clave en su vida, como Doña Guiomar de Ulloa, Francisco de Borja y fray Pedro de Alcántara.
La reforma del Carmelo
Descontenta con la relajación de la vida conventual, Teresa decidió reformar la orden carmelita, promoviendo la austeridad, la pobreza y la clausura estricta. En 1562 fundó el primer convento de carmelitas descalzas en Ávila, San José, enfrentando numerosas dificultades: oposición del obispo, conflictos con la comunidad y la hostilidad de sectores de la Iglesia. A pesar de ello, Teresa perseveró con la ayuda de familiares y amigos, confiando en la guía divina.
La fundación del convento de San José fue solo el inicio de una intensa actividad que incluyó la apertura de 17 conventos en España y la colaboración en la fundación del primer convento masculino con San Juan de la Cruz. Entre los conventos más destacados se encuentran los de Medina del Campo, Valladolid, Salamanca, Toledo, Burgos y Granada. Durante estas fundaciones, Teresa combinó el gobierno de su orden, la escritura de sus libros y el acompañamiento espiritual, siempre con una notable fuerza y alegría.
Últimos años y muerte
En sus últimos años, Teresa enfrentó conflictos internos dentro de la orden y la persecución de algunos sectores, incluyendo la Inquisición. A pesar de ello, continuó con su labor reformadora y la fundación de conventos hasta su muerte. Santa Teresa falleció el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes, dejando un legado espiritual, literario y reformador que perdura hasta hoy. Tras su muerte, su cuerpo fue encontrado incorrupto al abrirse el ataúd, hecho que aumentó su fama de santidad.
Reliquias de Santa Teresa
Tras su muerte en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582, su cuerpo fue encontrado incorrupto. A lo largo de los años, varias reliquias se distribuyeron por Europa:
Pie derecho y mandíbula superior: Roma.
Mano izquierda: Lisboa.
Ojo izquierdo y mano derecha: Ronda (España).
Brazo izquierdo y corazón: Museo de la iglesia de la Anunciación en Alba de Tormes.
Cuerpo incorrupto: altar mayor de la iglesia de la Anunciación en Alba de Tormes.
Dedos: París y Sanlúcar de Barrameda.
Fue beatificada en 1614 y canonizada en 1622. En 1970 se convirtió, junto a Santa Catalina de Siena, en la primera mujer Doctora de la Iglesia, por Pablo VI.
Obra literaria
Santa Teresa escribió obras de autobiografía, doctrina, cartas y poesía, con un estilo directo y cercano. Entre sus principales obras destacan:
Libro de la Vida: autobiografía y análisis de su experiencia mística.
Libro de las Relaciones y de las Fundaciones: complementos sobre su vida espiritual y reformadora.
Libro de las Moradas o Castillo Interior: obra cumbre de la mística experimental.
Camino de Perfección y Conceptos de Amor de Dios: tratados sobre la vida espiritual y ascética.
Cartas y poemas: muestran su vida social y afecto a las monjas y amigos, incluyendo el famoso verso “Vivir sin vivir en mí”.
Su estilo, basado en el principio valdesiano “escribo como hablo”, combina claridad, sinceridad y profundidad espiritual.
Santa Teresa en Burgos
En 1581, a los 66 años, Teresa llegó a Burgos para fundar su último convento. El viaje fue penoso debido a su delicada salud, pero logró superar obstáculos con la ayuda de Doña Catalina de Tolosa y el Concejo de la ciudad. Durante su estancia:
Plaza de la Flora: veneró el Santo Cristo en el convento de agustinos.
Hospital de la Concepción: residió temporalmente y celebró la eucaristía diaria.
Iglesia de San Cosme y San Damián: vivió anécdotas curiosas con los vecinos, bautizando a algunos mozalbetes como “chamarileros”.
Convento de San José y Santa Ana: el 18 de abril de 1582 se celebró la primera misa tras obtener la licencia del arzobispo Cristóbal Vela, completando su fundación pese a riadas y dificultades.
Tras concluir su obra en Burgos, Teresa continuó su peregrinación a Villadiego y Humada, lugares vinculados a su familia, hasta regresar a Alba de Tormes, donde falleció.
Huellas y legado
Hoy existe una ruta de peregrinación llamada “Huellas de Santa Teresa”, que permite recorrer los lugares más importantes de su vida y fundaciones, y apreciar el patrimonio histórico y espiritual de las ciudades que marcaron su obra. Santa Teresa de Jesús sigue siendo un ejemplo de espiritualidad, valentía y dedicación, dejando un legado que trasciende siglos y fronteras.
Santa Teresa de Jesús no solo es una figura religiosa, sino también una mujer visionaria y reformadora que transformó la vida conventual de su época. Su obra literaria, sus fundaciones y su ejemplo de fe profunda continúan inspirando a creyentes y estudiosos del mundo entero. Su vida demuestra la fuerza de la espiritualidad, la perseverancia ante la adversidad y la capacidad de transformar la sociedad desde la fe.
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